Dirigir una empresa puede ser una experiencia gratificante. Para los propietarios de negocios, su trabajo es su pasión y cada día es otra oportunidad de avanzar en su misión. No obstante, a pesar de las recompensas de ser dueño y dirigir una empresa, los emprendedores y propietarios de una pequeña empresa deben enfrentar innumerables desafíos todos los días.

Ya sea que creen y vendan productos de calidad, contraten empleados sólidos, comercialicen sus productos o creen su marca, cada aspecto de una empresa requiere la plena atención de liderazgo. Además, para mantener la rentabilidad y atravesar los procesos cotidianos de ser dueño de una empresa, la actitud lo es todo. Como resultado, la resiliencia no solo es un rasgo deseable para los negocios de todo tipo, es esencial.

Cuando responde cómo se mantiene motivada personalmente al enfrentar un desafío, Diana Hall, presidenta y directora de operaciones de ActivArmor dijo: “Es súper simple. Este trabajo es mi misión. Sé por qué estoy en este planeta. Sé cuál es mi propósito aquí”.

Aunque existen muchas maneras de definir la resiliencia, un trabajo reciente de Harvard Business Review definió la resiliencia como la capacidad de una empresa para absorber el estrés, recuperar la funcionalidad crítica y prosperar en circunstancias alteradas.1 En un contexto comercial, la resiliencia puede usarse ampliamente para hacer referencia a organizaciones que no solo tienen la capacidad de recuperarse de eventos adversos, también aprenden de ellos.2 Recientemente, la importancia de la resiliencia nunca fue más aparente, ya que la pandemia de COVID-19 cambió la forma en que las organizaciones piensan acerca de y desarrollan sus operaciones.

En respuesta a la pandemia, miles de millones de personas en todo el mundo fueron afectadas por alguna forma de distanciamiento social obligatorio, y muchos gobiernos emitieron órdenes de permanecer en los hogares y cerrar los negocios para ayudar a disminuir la propagación de la enfermedad. Para muchas operaciones, la COVID-19 generó interrupciones significativas y las organizaciones tuvieron que adaptarse rápidamente a la pandemia a fin de mantenerse a flote. Aunque los negocios esenciales como hospitales, farmacias, tiendas de comestibles y estaciones de servicio permanecieron abiertos durante la pandemia de COVID-19, otras operaciones consideradas no esenciales tuvieron que cerrar temporalmente o cambiar la naturaleza de sus operaciones. Algunos negocios nunca volvieron a abrir.

“La COVID-19 cambió el modelo comercial para muchas personas”, comentó Dahlia Rizk, fundadora de Buckle Me Baby Coats. “Y las personas que tuvieron éxito son las que pudieron adaptarse rápidamente, en lugar de seguir haciendo lo que no funcionaba”.

Sin embargo, a pesar de la naturaleza sin precedente de la pandemia y las consecuencias económicas que produjo, muchas organizaciones pudieron capear la tormenta. No solo eso, los negocios resilientes emergieron de los cierres con una mayor comprensión de sus operaciones y de cómo garantizar la continuidad frente a lo impredecible.

Incluso sin una pandemia, actualmente, dirigir un negocio exitoso de cualquier tamaño no es una tarea pequeña. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Cada año, los negocios tienen desafíos nuevos y constantes que enfrentar. Ya sea abordar tendencias laborales, enfrentar interrupciones en el sector, interpretar cambios en el comportamiento del consumidor, cumplir con nuevos requisitos reglamentarios o enfocarse en el crecimiento, los negocios deben analizar muchas cosas. Sobrevivir y prosperar en este entorno requiere liderazgo y una mentalidad resiliente.

No obstante, ¿qué cosas convierten a un negocio en resiliente y cómo pueden las organizaciones generar resiliencia en sus operaciones fundamentales?

Características de la resiliencia comercial

Cada negocio es distinto. Sin embargo, eso no significa que las características fundamentales de los negocios resilientes sean tan diferentes de una empresa a otra. Los siguientes son algunos rasgos clave de los negocios resilientes.

Adaptabilidad3

Una característica de los negocios resilientes es su capacidad para adaptarse a los desafíos imprevistos, además de los cambios en sus operaciones. Sin esta capacidad, una organización puede tener dificultades cuando las cosas no salen según lo planificado, un incidente común para los propietarios de negocios.

“Uno de nuestros principios fundamentales es adaptarnos y atacar”, comentó Javier Evelyn, fundador y director ejecutivo de Alerje, una empresa de tecnología con sede en Michigan. “Con esa mentalidad, puedes convertir cualquier pérdida en una lección, y no hay nada que pueda detenerte”.

Para permanecer adaptables, los negocios deben enfocarse en la educación continua.4 Independientemente de en qué sector opera un negocio, los mercados cambian constantemente. Por este motivo, es importante que los propietarios de negocios nunca dejen de aprender. Las interrupciones, los cambios en el sector y los nuevos competidores pueden alterar la forma en que los líderes piensan acerca de y dirigen sus negocios.

“Aprender el lenguaje”, dijo Evelyn. “Aprender la jerga y las normas usadas en cualquier industria realmente te permite adaptarte lo más rápido posible”.

Si los líderes no se mantienen informados sobre los temas que impactan sus negocios, quedarán rezagados o, al enfrentar un evento adverso, estarán desprevenidos. Los propietarios de negocios deben evaluar periódicamente el entorno y su sector. A su vez, esto les permite estar más conscientes de las tendencias que impactan sus operaciones y responder de manera correspondiente.

Mentalidad abierta

La mentalidad abierta es igualmente importante cuando se trata de resiliencia, y los propietarios de negocios deben ser flexibles frente a las nuevas ideas y tener la determinación para cambiar el enfoque.

“Como pequeña empresa, es esencial mantener una mente abierta”, dice Hall. “Esto te permite cambiar el enfoque continuamente sobre todo el panorama y ser estratégico”.

Esto no solo los ayuda a permanecer resilientes ante circunstancias previstas e imprevistas, también puede promover el crecimiento. Sobre todo, las organizaciones deben descubrir dónde pueden mejorar su negocio, solicitar comentarios cada vez que sea posible y no temer al desarrollo de cambios. Esto puede ayudar a los líderes a descubrir ineficiencias u obtener una nueva perspectiva sobre cómo llevar su negocio al siguiente nivel. Todo se trata de tener una mente abierta.

“Algunas veces, avanzas con la cabeza gacha intentando cumplir con tus necesidades cotidianas”, comenta Hall. “Pero es igualmente importante que, algunas veces, tomes un descanso, des un paso atrás y veas el bosque. Es muy fácil quedar atrapado en la cotidianeidad de tu propio negocio. Por ello es importante tomar el tiempo y el espacio necesarios para detenerte y volver a evaluar cuál es tu entorno y cómo cambió”.

Inteligencia tecnológica

Invertir en las soluciones correctas puede ayudar a crear un negocio más resiliente. Por ejemplo, la tecnología puede usarse para monitorear las cadenas de suministro en tiempo real y alertar al liderazgo en situaciones de emergencia. Además, las herramientas analíticas actuales ofrecen a los negocios un acceso a los datos sin precedentes que pueden usarse para gestionar a los empleados, optimizar las operaciones o anticipar exposiciones potenciales. Tener implementadas soluciones como estas permite a los líderes a evaluar sus negocios y evolucionar de manera correspondiente, y así crear un negocio más resiliente en el proceso.5

“Asegúrate de conocer tus fortalezas y debilidades”, dice Evelyn. “Es bueno conocer tus fortalezas, pero es conveniente que crees tu equipo en torno a las debilidades de tu organización”.

Liderazgo

En general, un negocio es tan resiliente como su liderazgo. Por ello es importante que los propietarios de negocios tengan un enfoque descendente hacia la resiliencia. Una forma de lograr esto es enfocarse en los empleados.

“Necesitas enseñarles a las personas cómo redefinir los desafíos”, comenta Rizk. “No deseas que alguien que trabaja para ti observe constantemente las tareas y piense: “Esto es imposible”.

Los empleados son el activo más importante de una organización y la base de un negocio resiliente. Como resultado, los líderes deben confiar en sus empleados y facultarlos para hacer sus trabajos. Esto implica comunicar de manera clara las expectativas y ofrecerles las herramientas que necesitan para tener éxito.6 Los empleados, y toda la organización, necesitan tener objetivos y roles definidos. Sin una dirección clara, los negocios pueden tener problemas para adaptarse a los desafíos que se presentan.

En marcha

Para los negocios, la resiliencia es lo principal. Los líderes necesitan comprender que se producirán perturbaciones y cambios en su organización. A partir de allí, es solo cuestión de cómo responden. ¿Tienen un plan vigente para enfrentar cualquier desafío? ¿Adoptan una mentalidad resiliente y lideran con el ejemplo? ¿Invierten en herramientas y soluciones para que el negocio sea más resiliente?

Estas cosas son esenciales, ya que tomar medidas para crear un negocio más resiliente no solo ayuda a las organizaciones a atravesar los desafíos cotidianos, también garantiza que estén más preparadas para lo inesperado. Para obtener más recursos de gestión empresarial, asegúrate de visitar el Centro de soluciones comerciales de Nationwide.