primer plano de una persona sosteniendo una tableta digital

Comenzar una empresa es un trabajo difícil, y los datos definitivamente lo reflejan. Según una investigación realizada por Fundera, aproximadamente el 20% de las pequeñas empresas fracasarán en su primer año, mientras que el 70% fracasará en sus primeros diez años.

Si bien estas estadísticas pueden parecer abrumadoras al principio, no necesariamente brindan el panorama completo sobre lo que sucede entre bastidores. Es importante comprender las razones comunes por las que muchas pequeñas empresas fracasan para que puedas tomar medidas como propietario de empresa para evitar cometer los mismos errores:

Poca o ninguna planificación empresarial

Tener un plan empresarial sólido es esencial para poner a tu empresa en el camino hacia el éxito. Un plan empresarial te ayuda a planificar tu estrategia de comercialización y público, establecer tu presupuesto, determinar tus objetivos y oportunidades, e identificar qué desafíos u obstáculos necesitas superar para lograr esos objetivos. Sin un plan empresarial robusto, tendrás que arreglártelas una vez que te topes con el primer bache en el camino de tu proceso empresarial, y solo será una bola de nieve a partir de ahí.

Finanzas mal gestionadas

Ya sea que estés iniciando tu empresa con demasiada deuda, mal gestionando el flujo de efectivo o no generando suficientes ingresos, las finanzas mal gestionadas son, en última instancia, lo que causa que muchas empresas cierren sus puertas.

Uno de los puntos que tu plan empresarial debería cubrir inicialmente es el aspecto que debe tener tu presupuesto. Teniendo en cuenta que la empresa promedio puede tardar hasta tres años en generar ganancias, tu presupuesto debe estar respaldado por la investigación y ser lo más realista posible. Incluso si eres capaz de recaudar capital a través de fuentes como capitalistas de riesgo, inversionistas ángeles, crowdfunding, subvenciones o incluso por tu cuenta, es probable que tengas que solicitar algún tipo de préstamo comercial para poner las cosas en marcha. Esto está bien, siempre y cuando entiendas los términos y condiciones de tus préstamos y hagas que sea una prioridad pagarlos lo antes posible.

A menudo para competir en una industria altamente saturada, algunas empresas ofrecerán sus productos o servicios a un precio mucho más bajo que la competencia. Si bien este método a veces puede ser una buena manera de abrirte paso, a menudo puede ser contraproducente una vez que los costos adicionales como la comercialización o la producción pronto superan los ingresos que se generan a partir de las ventas. Si todo lo que mantiene tu negocio en el mercado son tus precios bajos, tendrás que hacer algunas reevaluaciones.

Desde el principio, deberás determinar cuánto costará administrar las operaciones y hacer ajustes de forma coherente conforme sea necesario. A medida que crece tu empresa, es importante asegurarte de que no solo esté generando ingresos, sino que esté produciendo una ganancia. Tu empresa podría parecer exitosa en la superficie en función de la cantidad de ingresos que está trayendo, pero no podrá permanecer en funcionamiento si los costos generales para mantener las puertas abiertas te dejan sin nada para llevar a casa.

Falta de liderazgo

Al construir tu equipo desde cero, elegir la mejor opción para los que desempeñan funciones de liderazgo es una de las decisiones más importantes que puedes tomar. Tu liderazgo no solo será la imagen de la empresa ante tus clientes y proveedores, sino que también moldeará y hará crecer a todo el equipo.

Al contratar para puestos directivos, asegúrate de estar buscando candidatos que estén bien preparados; lo cual significa que sean apasionados por la misión de tu empresa, conocedores del mercado y la industria, y que tengan sólidas habilidades gerenciales. Fomenta una comunicación sólida en todo tu equipo, así como un equilibrio sano entre la vida laboral y personal y un entorno colaborativo. Un liderazgo deficiente puede dar lugar a la necesidad constante de encontrar e incorporar nuevos talentos, lo cual puede ser costoso a largo plazo.

También querrás asegurarte de que haya oportunidades claras de crecimiento profesional para tus empleados. Al brindar oportunidades para que tus empleados crezcan, tu empresa también tendrá oportunidades para crecer.

Falta de comprensión del cliente

Probablemente has oído el viejo dicho: “el cliente siempre tiene la razón”. Escuchar los comentarios de las personas que están utilizando activamente tu producto o servicio es una gran oportunidad para mejorar y actuar en consecuencia, especialmente cuando el 82% de los consumidores leerán las reseñas de una empresa antes de hacer una compra. Puedes pedirle a los clientes sus comentarios directamente, o puedes consultar las reseñas de Google, Yelp o Facebook para ver lo que dicen las personas.

Incapacidad para adaptarte

La pandemia mundial de COVID-19 ha dado lugar a una nueva idea de lo normal para el mundo, especialmente en los negocios. Sin embargo, este no es el único caso de empresas que enfrentan tiempos difíciles y tienen que adaptarse, y no será el último. Las empresas que son capaces de anticipar posibles resultados, pivotar su negocio y ajustar su modelo para los tiempos y la situación, en última instancia tendrán la ventaja sobre aquellas que no están dispuestas a cambiar. Nadie quiere pensar en los peores resultados, pero ser capaz de adaptarse puede ser potencialmente la clave que tu empresa necesita para superar los tiempos difíciles.

Conclusiones finales

Comenzar una empresa puede conllevar grandes riesgos, pero también puede ser un esfuerzo muy gratificante ver tu sueño hecho realidad. Al prepararte, escuchar y ser realista, puedes ayudar a que crezca tu empresa. El Centro de soluciones comerciales de Nationwide ofrece consejos y recursos para administrar tu pequeña empresa teniendo en cuenta el éxito.

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