¿Qué es la grasa?
En el contexto de un incendio en la cocina, la grasa puede ser unas cuantas cosas. Puede ser el residuo de cocción de alimentos grasosos como el tocino o la mantequilla, o simplemente podría ser el aceite de cocina que estás usando. Ambos son materiales grasosos e inflamables que pueden provocar un incendio a temperaturas lo suficientemente altas.
Cómo prevenir un incendio por grasa
Prestar atención y tomar medidas de precaución es muy útil a la hora de prevenir los incendios por grasa. Usa los siguientes consejos para hacer de tu cocina un lugar más seguro.
Usa los tipos de aceite de cocina adecuados
No asumas que todos los aceites de cocina son iguales. Los diferentes tipos de aceite comenzarán a generar humo o prenderse fuego a diferentes temperaturas, así que elige el aceite correspondiente en consecuencia. Por ejemplo, el aceite de oliva extra virgen tiene un punto de humeo más bajo que muchos otros aceites, lo que lo hace menos ideal para cocinar a altas temperaturas. El aceite de maní y el aceite de aguacate son más adecuados para temperaturas más altas. [1]
Evita el sobrecalentamiento
A veces eliges el aceite adecuado para la receta, pero lo calientas más de lo que querías. El sobrecalentamiento de los aceites por encima de su punto de humeo puede provocar que se prendan fuego. Controla el calor cuidadosamente y ten en cuenta los límites de temperatura del aceite. [2]
No agregues agua a una sartén caliente
Sí, el agua puede generar un incendio. El agua se evapora rápidamente en una sartén caliente, lo que hace que se expulse grasa al aire y posiblemente se inicie o se propague un incendio. [2]
Cocina únicamente en electrodomésticos limpios
No importa cuánto orden mantengas al cocinar; la grasa se acumulará con el tiempo en las estufas y en los hornos. Esta acumulación puede servir como combustible para un incendio si no se controla. Si usas con frecuencia cualquiera de tus electrodomésticos de cocina, asegúrate de limpiarlos con la misma frecuencia. [2]
Controla la estufa mientras la usas
La concentración es una de las herramientas de seguridad contra incendios más valiosas. Controla los niveles de calor para asegurarte de que no aumenten demasiado y apaga las fuentes de calor si notas alguna señal de advertencia. [3]
Cómo apagar un incendio por grasa, si ocurre
¿Y cómo se apaga un incendio por grasa? Los incendios por grasa no se comportan exactamente igual que otros tipos de incendios, pero por lo general puedes contenerlos siguiendo los pasos a continuación.
Apaga la estufa
Antes de hacer cualquier otra cosa, debes apagar la fuente de calor. Apagar la estufa de inmediato ayuda a evitar que un incendio pequeño se convierta en uno grande. [2]
Corta el oxígeno
El fuego necesita oxígeno para quemarse, lo que significa que el flujo de aire es esencial. Puedes cortar el flujo de aire colocando una tapa, una bandeja para horno de metal u otro objeto similar sobre la olla o sartén que contiene el fuego. No uses tapas de vidrio para hacer esto, ya que el exceso de calor puede hacer que se rompan. [2]
Detén las llamas con sal o bicarbonato de sodio
Nunca debes intentar apagar un incendio por grasa con agua. Afortunadamente, tienes otras opciones. La sal o el bicarbonato de sodio pueden extinguir un incendio. [2]
Si es necesario, usa un extintor de incendio.
Es posible que se necesite un extintor de incendio de clase F. Esta clasificación de extintor contiene químicos diseñados específicamente para combatir los incendios por grasa. Apunta el extintor a la base del incendio, aprieta el disparador y muévelo hacia adelante y hacia atrás. [2]
Protege tu hogar con un seguro de vivienda
Los accidentes ocurren, incluso bajo una cuidadosa supervisión. Si bien es importante comprender cómo detener un incendio provocado por grasa y cómo prevenir uno en primer lugar, a veces las circunstancias están fuera de tu control. Prepárate para lo inesperado con una póliza de seguro para propietarios de vivienda en la que puedes confiar. El seguro de vivienda cubre el costo de los artículos destruidos por un incendio, incluidas las pertenencias personales y la estructura de la propia casa. Por lo tanto, toma precauciones, mantente alerta y prepárate con una cobertura en la que puedas confiar si todo lo demás falla.