¿Qué implica mudarse a un lugar más pequeño?
En términos generales, implica la transición de una casa más grande a un espacio habitable más pequeño pero más práctico. Esto podría implicar mudarte a una casa más pequeña, un apartamento o un condominio.[1]
Motivos frecuentes para mudarse a un espacio más pequeño
Las personas pueden optar por mudarse a un lugar más pequeño durante o después de un acontecimiento de la vida, por ejemplo, por un divorcio o porque los hijos se han ido de casa. Hay factores del estilo de vida que también pueden contribuir a estar decisión, como querer ahorrar dinero, hacer menos mantenimiento en la casa o adoptar un enfoque más simple en cuanto al espacio habitable y las posesiones.[1]
Cómo achicar tu casa
El primer paso es averiguar qué hay en tu casa y deshacerte de cualquier cosa que ya no uses o para la que no tengas espacio. Pero tal vez haya tanto que revisar que no sabes por dónde empezar. En ese caso, puede parecer una tarea abrumadora. Hay recuerdos de muchos años y no quieres deshacerte de nada importante.
¿La buena noticia? Es posible que no tengas que hacerlo. Achicar tu casa puede ser simple y, en definitiva, puede ayudar a que se sienta acogedora y cómoda. Estos son algunos consejos sobre cómo comenzar.
1. Haz un inventario minucioso
Tomarte el tiempo de crear un registro completo de los artículos que hay en tu casa puede ayudarte a crear un método para ordenar y, al final, a instalarte en la nueva casa sin problemas. En tu lista, podrías tomar notas cuando observes que tienes mucho de un artículo, te encuentres con artículos imprescindibles o encuentres cosas que serían ideales para vender.[1]
2. Evalúa cada objeto y su significado
Puede ser difícil deshacerse de artículos con valor sentimental, como las libretas de calificaciones de tu hijo de la escuela primaria. Pero si tu hijo no las quiere y no tienen un propósito para ti, dejarlas en la pila de artículos para descartar es la mejor manera de hacer lugar. Cuando encuentres artículos que signifiquen mucho para ti, comprométete a encontrarles un lugar en tu nueva casa.
3. Recorre habitación por habitación
Para que ordenar sea más viable, planifica trabajar habitación por habitación y completa cada una antes de pasar a la siguiente. Es aconsejable comenzar por las habitaciones que menos usas y luego pasar a los espacios que más usas.[2]
4. Calcula el valor actual de los artículos
Supongamos que pagaste $800 por una pintura hace 15 años. Pero la pintura está en tu sótano y no tienes planes de colgarla pronto. ¿Para qué conservarla? Incluso si algo te costó mucho dinero hace tiempo, si no tiene ningún valor para ti hoy, no vale la pena conservarlo.
Si tienes problemas para separarte de algo que alguna vez fue costoso, considera vender tus artículos en línea o hacer una venta de garaje. Si nada de lo anterior sirve, puedes hacer donaciones a organizaciones con la posibilidad de reclamar una deducción de tus impuestos.
5. Ordena un poco todos los días
Te sentirás abrumado si decides tomarte una semana y ordenar toda tu casa. Es posible que no lo sepas aún, pero deshacerte de las cosas te agota física y emocionalmente. Usa 20 minutos cada día para organizar tus pertenencias y decidir qué hacer con ellas. Puede llevarte más tiempo, pero no sentirás tanto estrés como sentirías si lo hicieras todo de una vez.
6. Escanea documentos y guarda archivos electrónicos
Es una pérdida de espacio guardar documentos viejos. Guarda los importantes, como certificados de nacimiento y registros familiares, y guarda el resto en un catálogo electrónico. Puedes invertir en un escáner o descargar una aplicación de escaneo. Este tipo de aplicación te permite fotografiar documentos con tu teléfono y luego cargarlos en tu computadora en un formato útil. Luego, puedes tirar los papeles. ¡Y listo! No tendrás papeles acumulados.
7. Comienza lo antes posible
Darte suficiente tiempo para achicar te ayudará a prepararte para el éxito. Además de concretar la tarea, reservarte semanas o incluso meses para el proceso te da tiempo para asimilarlo emocionalmente y evitar tomar decisiones apresuradas.[1]
Achicar tu casa puede ser una tarea tediosa, pero la recompensa valdrá la pena cuando te instales en un espacio nuevo y ordenado.