mujer sosteniendo una cinta y hablándole a un hombre

Todos los años EE. UU. sufre inundaciones, tornados, granizo, tormentas de nieve y otros fenómenos climáticos extremos. Las áreas afectadas también están ampliándose, de modo que los residentes ya no pueden asumir que su región tendrá el mismo tipo de clima que tuvieron hace 20 o 30 años.

Los patrones del clima están cambiando. Desde 1970, el clima extremo en los EE. UU. se ha vuelto más frecuente, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). Desde 1980, fuertes tormentas son responsables de la mayoría de los multimillonarios fenómenos climáticos, informa la NOAA. Esto es un indicio claro de que los propietarios de viviendas necesitan reevaluar su preparación para tormentas y reforzar sus planes para prevenir o reducir los daños a la vivienda y la propiedad.

En Florida, por ejemplo, los aseguradores deben, por ley, ofrecer créditos para la mitigación de vientos para alentar a los propietarios de viviendas a proteger sus casas de los fuertes vientos de tormentas tropicales y huracanes. Los créditos, que permanecen disponibles durante la vigencia de la póliza de seguro, son para techos más nuevos (la antigüedad varía según el condado) y para techos a dos aguas, además de para cosas tales como la forma en que se adhiere el techo a las paredes, mitigación del agua y protección para puertas y ventanas.

Los huracanes no son la única amenaza, por supuesto. “Las tormentas repentinas, a menudo, vienen acompañadas de lluvia, vientos fuertes, granizo, e incluso tornados, que pueden dañar la vivienda o provocar daños a causa del agua, además de llegar a generar problemas persistentes”, dice Pete Duncanson, director de Desarrollo de Sistemas en ServiceMaster Restore y presidente de la junta para la Certificación del Instituto de Inspección, Limpieza y Restauración.

Duncanson recomienda despejar la propiedad de árboles que pudieran caer sobre las casas y tener tanto baterías de repuesto como generadores listos para superar la interrupción en el suministro de electricidad durante una tormenta y días subsiguientes.

Asegura todo lo que esté suelto

Cuando haya tormentas inminentes, “asegúrate de que no haya desorden en tu jardín. Cualquier objeto que no esté bien afianzado se convierte en una saeta durante una tormenta”, advierte J. B. Sassano, presidente de Mr. Handyman, una franquicia nacional de reparación, mantenimiento y remodelación de viviendas. Ese “desorden” incluye juguetes, muebles del patio, cestos colgantes, materiales de construcción y cualquier objeto que pudiera dañar tu casa o resultar dañado por las inclemencias climáticas. Los vientos fuertes y los tornados, a menudo, llegan con muy poca advertencia, de modo que mantén listos el jardín, el porche y el patio.

Si las tormentas de vientos fuertes son frecuentes en tu área, considera instalar contraventanas para huracanes. Existe una variedad de opciones disponibles, desde láminas de policarbonato transparente hasta persianas de acero que se enrollan.

De lo contrario, indica Duncanson, “Prepara tablas cortadas previamente para cubrir ventanas antes de una tormenta fuerte. Cuando las instales, incluye un soporte desde el interior de la casa para asegurar la tabla en su lugar”. Para hacerlo, primero ubica la madera contrachapada, cortada con un ancho ligeramente mayor al de la ventana, contra el exterior de la ventana. “No fijes la tabla al marco de la ventana. Esto puede provocar daños”. En cambio, fija con tornillos la madera contrachapada a una de 2 x 4 ubicada en el interior de la ventana para mayor soporte. Obviamente, tendrás que dejar la ventana parcialmente abierta durante la tormenta.

Mejoras estructurales

Si tu región está recibiendo más nieve de lo normal, tu casa y construcciones anexas pueden no estar diseñadas para soportar las mayores cargas. De la misma manera, si tus construcciones anexas fueron realizadas sin un permiso (lo cual está permitido en algunas partes del país), pueden no estar diseñadas para soportar fuertes vientos locales. Si los soportes estructurales en garajes independientes y cobertizos de jardín no están construidos para soportar las nuevas condiciones normales, mejóralos ahora para minimizar el riesgo de que el techo colapse o se vuele durante la temporada de tormentas. Cuando levantes nuevas estructuras, como cobertizos de jardín disponibles en tiendas de artículos para realizar mejoras en el hogar, asegúrate de que sean aptos para condiciones de viento y nieve en tu propiedad y que estén anclados adecuadamente a una base.

Además, Duncanson recomienda la instalación de pararrayos en algunas casas. “Si tu techo es el punto más alto en tu propiedad”, explica, “se pueden agregar varillas de puesta a tierra para ayudar a prevenir rayos que puedan provocar sobrevoltajes y apagones que podrían dañar dispositivos electrónicos delicados como televisores, computadoras y teléfonos. Además de las varillas de puesta a tierra, usa tomacorrientes con conexión a tierra y protectores de sobretensión dentro de la casa para ayudar a prevenir mayores daños”. Consulta a instaladores profesionales para determinar cuántas varillas necesitas y cómo instalarlas.

A la hora de construir terrazas y estructuras en el patio, elige materiales duraderos. “Las terrazas se ven muy afectadas por el clima”, resalta Sassano. Las opciones de materiales son madera o materiales compuestos. “Los compuestos soportan mejor el desgaste debido a que son más resistentes al daño provocado por el agua”, sostiene.

Antes de la temporada de tormentas, Sassano recomienda revisar las barandas de la piscina y la terraza y los postigos de la casa, para verificar que estén bien asegurados, para minimizar el riesgo de daños por vientos o ramas de árboles.

No dejes que se filtre el agua

Mantener la humedad fuera de la casa es un desafío clave, particularmente cuando los vientos hacen que la lluvia caiga horizontalmente en las grietas que generalmente no se encuentran accesibles o cuando el granizo golpea las barreras protectoras. Cualquier filtración de agua en tu casa genera las condiciones que permiten que el moho crezca y la madera se pudra. Pequeños detalles que no se atiendan se convertirán en grandes problemas con el tiempo.

Tiñe o pinta las estructuras regularmente para ayudar a mantener una barrera contra la humedad. Las pinturas de la actualidad son más duraderas que nunca, pero no asumas que durarán lo que dice la etiqueta. Cuando protejas tu casa contra tormentas, revisa las áreas vulnerables para asegurarte de que la lluvia, el granizo o las tormentas de arena no hayan desgastado las pinturas años antes de vencerse la garantía.

Realiza un mantenimiento de las áreas alrededor de tu casa

Cuando te prepares para una tormenta, poda árboles para que no tengan contacto con la casa, y limpia e inspecciona las canaletas anualmente, y con mayor frecuencia si hay árboles cerca. Asegúrate de que las canaletas y sus bajantes estén firmemente adheridos a la casa. “Con lluvias intensas, pueden desbordarse y el peso del agua puede desprenderlos de la casa”, advierte Sassano. También, verifica que no haya filtraciones en las uniones de las canaletas que puedan hacer que la madera se pudra. Si encuentras filtraciones, repara o reemplaza las canaletas.

Una vez que regreses al terreno, recorre la casa y revisa los bajantes pluviales para asegurarte de que sigan conectados y que no estén rotos, y que la escorrentía fluya lejos de los cimientos de la casa para minimizar el riesgo de filtraciones en los cimientos y sótanos. “Extiende los bajantes pluviales al menos seis pies de distancia de los cimientos”, aconseja Duncanson.

Rellena grietas cuando se produzcan. La madera se encoge y la masilla se seca y agrieta con el tiempo. Entonces, ya sea que tu casa sea nueva o se encuentre en los registros históricos, revisa el enmasillado externo una vez al año y realiza una inspección más cuidadosa cada dos o tres años.

Revisa el exterior alrededor de puertas, ventanas y acabados para determinar si las juntas y sellados siguen en buenas condiciones. Pincha la madera donde se unen las piezas en busca de señales de que se esté pudriendo. Si la madera está blanda o esponjosa, reemplázala.

Además, repara grietas en la mampostería o haz retoques con mezcla o sellador de grietas. Ignorar las grietas permite el ingreso del agua, lo cual hace que se despeguen las piedras o cerámicos de la fachada y se corre riesgo de daños en las estructuras subyacentes.

Otras áreas para revisar

Asegúrate de que la chimenea esté limpia cuando protejas tu casa contra tormentas. Si no hay energía eléctrica, la chimenea puede convertirse en una importante fuente de calor. Asegúrate de que sea seguro usarla.

También inspecciona tu techo para verificar que no haya tejas sueltas, cerámicos agrietados y moho que retenga humedad. Luego, revisa tu ático en busca de manchas de humedad, luz que ingrese a través del techo y la presencia de animales. “Los animales a menudo mastican el cableado”, destaca Sassano. Después de cada tormenta, incluso en casas nuevas, verifica que no haya nuevas pérdidas.

También revisa tu caldera y cambia el filtro. Si bien esto no mitigará los daños provocados por la tormenta, puede tornar más cómoda la tarea de afrontar la tormenta. También aprovecha esta oportunidad para lubricar la cadena o el tornillo del abrepuertas automático de tu garaje y para revisar la tensión de la cadena. Cambia las baterías en el abrepuertas electrónico, también, para minimizar las probabilidades de que tus seres queridos tengan que operar la puerta manualmente durante una tormenta.

Supera la tormenta cómodamente

Para mayor seguridad, invierte en baterías de respaldo para bombas de sumidero y un generador eléctrico para uso general. Cuando la red eléctrica esté caída, los generadores domésticos pueden alimentar refrigeradores, congeladores, luces, dispositivos electrónicos y otros sistemas críticos, previniendo mayores pérdidas.

“Los generadores y las baterías de reserva vienen en distintos tamaños según el uso previsto”, dice Duncanson. “Los electricistas pueden cablear los generadores para que se activen automáticamente durante los cortes de energía eléctrica”. O bien, las conexiones se pueden cablear al panel de circuito para desconectar la casa de la red eléctrica y luego a un generador para alimentar funciones básicas. Por supuesto, si solo quieres alimentar tu refrigerador, puedes conectarlo a un cable de extensión resistente y luego al generador.

Las tormentas pueden producirse en cualquier momento, en cualquier estación. La preparación anticipada y la protección efectiva contra tormentas contribuyen enormemente a la hora de prevenir o minimizar los daños y hacer que tu vida sea más cómoda durante la recuperación.

Para conocer sobre posibles descuentos, como los descuentos por dispositivos de protección y de renovación de Nationwide, habla con tu agente de seguros sobre los beneficios de mitigar los daños. Ten en cuenta que algunos descuentos pueden ser para mejorar la eficiencia de tu casa o la seguridad del perímetro en lugar de estar destinados a mitigar los daños de la tormenta.

El mejor momento para prepararte para una tormenta es mucho antes de que suceda. Prepara tu propiedad, revisa tu cobertura de seguro y habla con tu agente de seguros sobre las opciones que pueden ayudarte a afrontar las tormentas de manera segura y rentable.

RECURSOS RELACIONADOS

Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA)  |  Instituto para la Seguridad de Negocios y Viviendas (IBHS)  |  Cruz Roja Americana  | Servicio Meteorológico Nacional

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