Horario de verano para los empleados

Consideraciones al establecer el horario de verano en el trabajo

Mujer sonriente en silla de jardín

Para las personas que viven en partes del país con inviernos prolongados, el verano es un alivio corto y glorioso. Pero sin importar dónde vivas, es una época agitada en la que debes coordinar los horarios del campamento de día, las personas que vienen de visita desde otras ciudades y las bodas familiares. A eso súmale la temporada de béisbol, los conciertos al aire libre y las fiestas vecinales, y apenas queda tiempo para trabajar.

Durante el verano, muchos viernes por la tarde el trabajo se ralentiza. Los empleados solo piensan en el fin de semana. Los clientes y vendedores también. En algunas oficinas, es muy poco el trabajo que se logra concretar.

Una alternativa que beneficia a muchas compañías es establecer un horario de verano. La idea es simple: los empleados optan por trabajar una hora extra de lunes a jueves para salir de la oficina temprano el viernes por la tarde. Los empleados tienen más tiempo para disfrutar de sus veranos a la vez que se logra realizar la misma cantidad de trabajo, o tal vez más.

Y, dependiendo de tu situación, podría no costarte nada.

En muchas empresas, los empleados son libres de trabajar durante el horario regular si lo prefieren. En otras, se da una tarde de viernes libre de manera ocasional a todo el personal —por lo general, para extender el Día de la Independencia y las festividades del Día del Trabajo— sin ningún requisito de trabajar tiempo adicional. Esto ocurre particularmente en las empresas donde los empleados ya tienen un gran control de su carga laboral.

Decidir ofrecer el horario de verano

Lo primero que debes considerar es tu carga laboral durante el verano. ¿Es el verano una época más tranquila? ¿Las personas con las que necesitas lidiar no están en la compañía los viernes durante el verano, o implementa tu principal cliente la política de horario de verano? ¿Necesitarás informárselo a los clientes? Si tus clientes están acostumbrados a pasar en persona por tu ubicación física para saludar, dejar materiales o hacer preguntas, tal vez no les agrade que no haya nadie para recibirlos.

De manera similar, si algunos empleados sénior se retiran antes los viernes de todos modos, establecer una política podría reducir el resentimiento de los empleados de menor rango.

Una segunda consideración es analizar si pedirle a los empleados que trabajen más horas en otros días de la semana derivará en cargos por horas extra. Según el estado y si existe o no algún contrato sindical, pedir a los trabajadores no exentos que trabajen tiempo adicional podría aumentar las tarifas por hora, por lo que sería una propuesta costosa.

Por último, ¿quieres que sea obligatorio o los empleados podrán mantener su horario regular? Muchas personas tienen compromisos basados ​​en sus horarios de trabajo normales. A alguien que necesita salir de la oficina a las 5 en punto para asistir a una clase o ensayo podría no agradarle que se le pida trabajar hasta las 6, incluso si la recompensa es salir antes los viernes.

En las compañías más grandes, podría ser necesario establecer una política formal. La Society for Human Resource Management tiene una plantilla que los gerentes pueden usar para establecer los horarios durante el verano.

Si estás pensando en esta posibilidad, comienza por observar la oficina un viernes por la tarde. ¿Los empleados están ocupados o solo están tratando de parecer ocupados? Puedes experimentar durante una semana para ver qué resultados da.

Establecer un horario de verano puede ser una manera de bajo costo de aumentar la energía de los empleados. Particularmente si vives en una zona del país donde el verano es un momento especial, darle a las personas más control sobre sus horarios podría dar como resultado empleados más felices y productivos.

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