Amigos universitarios

Para los nuevos estudiantes universitarios, gastar en exceso es tan predecible como “aumentar 15 libras”: cantidad de peso que notablemente aumentan los estudiantes de primer año después de las comidas que se sirven en comedores y los atracones de comida chatarra.

Mantener un buen estado físico durante los cuatro años es un hábito que comienza antes de pisar el campus por primera vez. Si comienzas con una estrategia para gastar de forma inteligente, puedes moderar tus gastos con tus ingresos y mantener un equilibrio financiero mientras aprendes. Sigue estos consejos para comenzar.

  1. Comienza en un instituto de educación superior.

    Realiza cursos obligatorios en un instituto de educación superior y, luego, cambia a un colegio universitario de cuatro años para realizar los cursos de especialidad que requiere tu carrera. Los institutos de educación superior generalmente cobran una matrícula menor. Una vez que determines qué cursos realizarás y en qué orden, tienes un plan para seguir.

  2. Aprovecha los servicios del campus.

    Muchos colegios universitarios tienen sus propios centros de acondicionamiento físico y ofrecen actividades gratis, como noches de película y otros eventos sociales. Evita pagar la membresía a un gimnasio o entradas para ir al cine y aprovecha los servicios y eventos que ofrece tu universidad; ya están cubiertos por tu matrícula.

  3. Encuentra materiales de lectura gratis.

    Algunos colegios innovadores son pioneros en crear programas que comparten materiales conforme a los permisos de derechos de autor de Creative Commons, que permite a los estudiantes acceder a lo que necesitan para cada clase. Pregunta a tus profesores de antemano sobre las versiones de materiales en Creative Commons, incluso si ya han enumerado los materiales que se compran tradicionalmente en el plan de estudios. Alternativamente, pídele a la biblioteca del colegio usar versiones digitales de los materiales que luego puedas verificar durante la clase.

  4. Pide tus libros de texto en préstamo.

    Si no puedes encontrar el material de lectura de un curso bajo la licencia de Creative Commons o en la biblioteca, considera pedir en préstamo copias impresas o digitales de tus libros de texto a una compañía de préstamo en línea. Puedes devolver el libro de texto por correo postal cuando finalices el curso.

  5. Usa tu identificación de estudiante.

    Muchas compañías cerca de universidades demuestran su agradecimiento con las poblaciones de estudiantes locales al ofrecer descuentos cuando muestras tu tarjeta de identificación de estudiante. Incorpora el hábito de visitar estos negocios para comidas por ocasiones especiales, cortes de pelo, suministros escolares u otros artículos básicos que pueden ofrecer para obtener descuentos en servicios y artículos que prevés comprar.

  6. Sé inteligente con el dinero prestado.

    Si implementas ciertos hábitos útiles de presupuestos, es posible que al finalizar un trimestre o semestre notes que tienes fondos remanentes de préstamos estudiantiles. Solicita a la oficina de asistencia financiera de tu colegio que reintegre el resto del dinero en lugar de gastarlo tú mismo. Si los préstamos son federales, puedes devolver los fondos adicionales sin pagar interés sobre el monto total, aunque es posible que algunas entidades crediticias privadas cobren interés. Asegúrate de entender cómo funciona antes de solicitar el préstamo estudiantil.

  7. Devuelve tus libros de texto.

    Cuando sí compres materiales del curso para tus clases, puedes recuperar los costos posteriormente al vender los libros a la librería de tu campus durante un evento de recompra. También puedes ganar más dinero si los publicitas en línea y se los vendes a otro estudiante por privado.

  8. Fondo de recursos.

    Los gastos de laboratorio, materiales de presentación, suministros de arte, alquileres de equipos y herramientas obligatorias, como calculadoras especializadas, pueden agotar tus recursos. En tales situaciones, la economía colaborativa puede ser tu salvación. Organiza un grupo de estudio con otros estudiantes que acepten intercambiar compras costosas y unir recursos para compras a gran volumen. Amigos en la residencia universitaria, miembros de hermandades, miembros de fraternidades y otras personas que hagan la misma carrera son ideales para formar grupos colaborativos.

  9. Familiarízate con el programa (software).

    Como alternativa a comprar las versiones individuales del software que necesitas para una clase, averigua si el colegio ha comprado licencias de software que te incluyan. Si es así, ya has pagado por ese software. Pregunta al personal del laboratorio informático cómo acceder a los programas que necesitas para cursos específicos.

  10. Siempre que sea posible, evita cargos.

    Desde operaciones bancarias hasta un estacionamiento, los cargos pueden acumularse con el tiempo. Aprende cómo puedes evitar cargos bancarios en actividades como pagar facturas en línea, transferir fondos y hacer retiros ilimitados de un cajero automático. Además, si vives fuera del campus, intenta usar el transporte público para ir a clase.