Auto negro de una compañía estacionado fuera de una casa

Es común que los conductores piensen que los cursos educativos de conducción son algo que pertenece a su pasado lejano, el curso que muchos toman de adolescentes para obtener esa codiciada licencia de conducir. En la mayoría de los casos, muchos conductores experimentados no considerarían realizar esos cursos nuevamente. Después de todo, muchos tal vez crean que ya saben todo lo necesario sobre la conducción; sin embargo, eso no siempre es así.

Una clase de seguridad para conductores te permite practicar cómo responderás ante una emergencia. Te brinda la oportunidad en un ambiente controlado de tomar decisiones en un instante, conducir y detenerte.

La mejor característica de seguridad en tu auto no es uno de los sistemas de frenos de vanguardia, la cámara o la dirección. Eres tú, destaca Edmunds.com en un artículo sobre características de seguridad. Más del 90% de los choques de automóviles son causados por el desempeño y el comportamiento humanos, según la Administración Nacional de Tráfico en Carreteras. Si más conductores aprovecharan los numerosos programas educativos disponibles para conductores de todas las edades y niveles de habilidad, esta cifra sería inferior.

Las clases de conducción para ancianos van en aumento. El American Occupational Therapy Association Driver Resource Center cuenta con especialistas en rehabilitación de conductores que ofrecen evaluaciones detalladas de aquellos conductores que han sufrido accidentes cerebrovasculares, enfermedad de Parkinson, diabetes u otras afecciones potencialmente incapacitantes. El especialista, a menudo un terapeuta ocupacional, ofrece al conductor sugerencias e incluso puede recomendar equipos especializados para mantener seguro al conductor. Además, AARP tiene una variedad de programas para conductores ancianos.

¿Pero qué sucede con aquellos conductores que se encuentran entre la edad de la escuela secundaria y la edad de jubilarse? ¿Los cursos son realmente útiles?

Sí, Paul Murrell, un facilitador veterano de varios cursos de capacitación, escribió para Practical Motoring.

“Da que pensar ver cómo muchos de estos conductores (los que uno puede asumir, de manera segura, que están más involucrados y entusiasmados que el promedio) cometen errores básicos”, comenta. “Todo comienza con la forma en que muchos de ellos se sientan detrás del volante. … Sentarse muy alejado significa que no puedes presionar completamente el pedal del freno o prepararte en el reposapiés. Casi todos los participantes sostienen el volante en la posición de las 10 y las 2 (en punto), y se les debe recordar (muchas veces) que lo sostengan en la posición de las 9 y las 3”.

No hay razón para que los conductores sientan que son menos dignos por realizar este curso. Hasta los conductores más experimentados se pueden beneficiar con los cursos. Son una buena práctica para cualquiera, desde adultos que pueden haberse vuelto descuidados después de años de conducción, hasta flamantes conductores. Puede resultar muy beneficioso que inscribas a tu hijo adolescente o nuevo conductor en cursos adicionales de seguridad en la conducción. Tal vez debas considerar también agregar la opción de perdón de accidentes a la póliza de seguro de auto de tu hijo adolescente, característica que puede ayudar a evitar multas en el desafortunado caso de un primer accidente.

Y lo que es más, un conductor con experiencia no es necesariamente uno mejor o más seguro. Las habilidades pueden disminuir con el paso del tiempo a medida que los conductores descuidan los hábitos de seguridad que una vez practicaron con diligencia. El curso de conducción avanzado puede recordar a los conductores sobre los siguientes peligros en la carretera. 

1. No subestimes el cansancio.

Al igual que con los efectos del alcohol, la somnolencia disminuye el tiempo de reacción, reduce el estado de consciencia y perjudica el juicio, factores que aumentan el riesgo de sufrir un accidente.

Para combatir el cansancio, descansa bien (siete u ocho horas de sueño por noche), en especial antes de emprender un viaje largo. Además, ten en cuenta que los períodos pico de somnolencia al conducir son entre la medianoche y las 6 a. m., y durante las últimas horas de la tarde. Si te sientes cansado, no dudes en detenerte al costado de la carretera.

2. Sé cauteloso en las zonas de trabajo.

Presta atención a las señales de tránsito y los conos anaranjados que anuncian una zona de trabajo con antelación y prepárate para reducir la velocidad; los límites de velocidad normalmente se reducen en al menos 10 mph en estas zonas. Es posible que la carretera se estreche o los carriles cambien, o se te podría pedir que te integres mientras el tráfico en las zonas de trabajo puede detenerse de forma repentina. Observa a los obreros al costado de la carretera como también a los camiones y otros vehículos que ingresan al camino.

3. Cede el derecho de paso en una intersección.

La incapacidad de ceder el derecho de paso en las intersecciones y rampas de acceso a la autopista es una causa principal de accidentes, y otra área que los conductores con experiencia, en especial los conductores de mayor antigüedad, pueden omitir. 

Incluso los veteranos de la carretera deben conducir con precaución, en especial antes de ingresar a una intersección, y mirar a la izquierda, al frente y a la derecha para asegurarse de que las zonas estén despejadas y que los demás vehículos se hayan detenido. De ser posible, opta por carreteras con menos intersecciones y congestión a fin de evitar esas posibles situaciones de accidentes.

4. Verifica dos veces los puntos ciegos.

Vuelve a mirar los puntos ciegos antes de cambiar de carril y siempre avisa los movimientos que harás. Mira detrás de ti cuando reduzcas la velocidad para asegurarte de que otros vehículos hagan lo mismo y mantén una distancia segura entre tu auto y el auto que tienes enfrente para realizar maniobras repentinas; esto te permite evitar un posible accidente.

5. Reduce la velocidad y presta atención.

A los conductores les resulta fácil ir a 5 o 10 millas por encima del límite de velocidad, pero es importante recordar que los límites se establecen por un motivo. A medida que aumentas la velocidad, el riesgo de lesiones y muertes se incrementa exponencialmente. Asimismo, apagar los teléfonos celulares y bajar el volumen de la radio limita las distracciones y le permite al conductor concentrarse en lo que más importa: la carretera que tiene enfrente.  

La mayoría de las clases de seguridad para conductores permite a los conductores ubicarse frente al volante y conducir en situaciones que pueden parecer tensionantes, incluidos derrapes en esquinas cerradas sobre superficies resbaladizas. Los instructores acompañan a los conductores mientras realizan las maniobras repetidamente hasta que pueden hacerlo sin respuestas emocionales, según Edmunds.

También hay una variedad de cursos en el aula que repasan los aspectos básicos de la conducción y ayudan a acompañar las habilidades. Conoce cómo al realizar este curso podrías ser elegible incluso para un descuento por conducción defensiva, que es uno de los numerosos descuentos en seguro de auto que ofrece Nationwide a sus miembros.

Los términos, definiciones y explicaciones de seguro son solo con fines informativos y de ninguna manera reemplazan o modifican las definiciones e información en los contratos individuales, pólizas de seguro o páginas de declaración que las controlan. Dichos términos pueden variar dependiendo del estado y pueden aplicarse exclusiones.